La Coctelera

Los Membrillos, esa casta de seres infernales gobernados por una sed insaciable de... ¿sidra? (iba a poner algo poético, pero creo que es más realista lo de la sidra, visto lo visto.) han iniciado una campaña, una batalla abierta de la que pocos se librarán.

Ahí va mi carta (gracias Doctor ^^), cerdas.

La batalla continúa...

Adastra

Agente Naranja

Docto Pi

Isra

"Llevas muerto todo el día"

Hacía mucho que no veía "La princesa prometida". Realmente, es una gran duelo el que tienen Íñigo y Westley. No lo digo por la escena en sí y el comportamiento del español, eso lo recordaba. Lo que no recordaba es que los actores manejaran tan bien la espada. Está bastante conseguido.

*

Hoy he ido con la friki-loca-obsesiva-hiperactiva que no debe tomar azúcar al cine.

La muy puñetera ha decidido comerse un dulce lleno de chocolate justo antes de entrar. Se ha pasado la película hablando y moviéndose. Así que la he dejado tirada en su asiento y he huido a otro bien lejos.

Una de las dos iba a morir si seguíamos juntas.

Pero me he dejado la chaqueta a su lado. El aire acondicionado del cine ha contribuido a acelerar mi proceso de resfriamiento y ahora estoy flotando en un mar de pañuelos de papel.

Qué asquito, con la de trabajo que quería adelantar el finde y me cuesta hasta respirar.

Mi compañera no está estos días, pero me ha dejado notas para que me tome la medicación.

No entenderé una palabra de lo que me dice y su risa me provoca dolor de cabeza, pero qué apañá es.

Bueno, a quién realmente no entiendo es a otra chica, que yo daba por hecho que era extranjera y tenía un extraño, extrañísimo, acento. Pero no, es española, aunque habla muy raro.

Lo paso mal cuando se dirige a mí. Nunca sé qué contestar y el "claro, claro... ajá" no siempre funciona.

Bien me puede estar hablando de su padre moribundo y yo, sonriente, le contesto: "ah... guay.."

Ya me he llevado patadas por debajo de la mesa a escondidas y como advertencia. Por lo visto cada vez me esfuerzo menos en fingir que le entiendo. Ni me había dado cuenta.

La temo cada vez que posa su mirada en mí.

*

En fin, había parado un momento para abastecerme de pañuelos papel higiénico (soy una visión celestial en este instante). Voy a seguir con la mejor parte...

"Hola, me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre, prepárate a morir."

Nuevas

15, oct

Nuevas vistas, nueva rutina, nuevas clases, nuevas personas...

Nueve días en esta ciudad y por ahora, con quién mejor me llevo es una friki-loca obsesionada con conspiraciones milenarias y que no puede tomar azúcar (o se vuelve agresiva) y un chico que no habla. Al menos, nunca le he visto hacerlo. Pero sí que hemos intercambiado miradas cuando a nuestro alrededor se han oído burradas.
Rima.

A los cinco o seis días de estar aquí, ya oí a un grupito que hablaba de lo rara que soy. Si casi no había abierto la boca aun...

Mi compañera de convivencia es simpática, agradable y totalmente diferente a mí. Yo tengo una estantería con videojuegos, libros, cuadernos y "chismes". Ella tiene una estantería llena de maquillaje y cremas.

Nos cuesta un poco hablar, la verdad. Me resulta agotador esforzarme en seguir una conversación sobre ropa o "Física y química", la serie. Y ella cree que sólo me interesa "jugar a matar" y ver películas de carnicerías (¡pero si Sin City es una peli romántica!).

También hay esfuerzos por su parte. El otro día me vio un diseño a lápiz de un robot que iba a modelar en 3D y me preguntó, entre cumplidos, si lo iba a hacer con el Paint. Supongo que por intentar, de nuevo, una conversación que no acabara con cierta incomodidad.
Me costó no reirme. Bueno, vale, no lo conseguí. Pero tampoco me reí mucho.

Aunque no sé cómo, me encontré anoche consolándola por una pelea que tuvo con su novio.
Hasta me pidió un abrazo.

Me sentí un poco Sheldon (The Big Bang Theory), intentando comprender la conducta humana. Lo único que puedo decir del tema es que el novio es imbécil y ella más por dejarle tratarla mal.

[...]

No sé si conté por aquí que me mudaba para estudiar animación 3D. Las clases son geniales. De verdad que no sabía que esto iba a gustarme tanto. Y menos mal que me gusta, porque con el trabajo que tiene, me amargaría si no fuera así.

Tengo que pensar un nombre artístico...

Rabiosa.

2, oct

Esa es la palabra.
Tengo ganas de romper cosas, de patear la pared, de estrellar una silla contra una ventana.
Oh, eso sería maravilloso.

Pero no, me he contentado con darle unos puñetazos a la pared (después de años aun no tengo colgado el saco de boxeo). Lamentablemente, pese a los guantes, me destrozo las manos, así que no puedo abusar. Ya solo me faltaba lesionarme.

Estoy cansada de estar enferma un día sí y otro también. De ir a urgencias una vez a la semana. De que los médicos no sepan decirme qué tengo.

Estoy cansada de intentar entender a algunos.

De que siempre haya obstáculos. En fin, es algo a lo que me acostumbré hace mucho tiempo. Si algo puede ir mal, irá mal. La ley de Murphy y todo eso. Pero de vez en cuando no estaría mal que todo saliera rodado.
Así quizá dejaría de lado eso de no ilusionarme realmente con nada porque luego sale mal. Sonará muy negativo, pero oye, si luego sale bien, esa alegría que me llevo y si no, pues ya estaba preparada.

Y a unos días de tener que terminar un proyecto final y de empezar un curso en otra ciudad y en el que el uso del ordenador es fundamental, va y se me jode el cabrón. Me habría gustado destrozarlo con un martillo.

Estoy cansada de decepciones.

De callarme cuando algo duele.

De la puta distancia.

Estoy tan cabreada que si hablo es para gruñir. Intento no hacerlo. No todo el mundo se merece eso. Pero me cuesta.
Demasiada estupidez en el mundo. A veces quieren ayudar, pero como decía Nicholson en Mejor imposible: “yo me estoy ahogando y tú me estás describiendo el agua”. Eso y que soy lo bastante inteligente para que no se me pueda animar/calmar con gilipolleces.

Solo unas poquitas, poquitas, personas se libran. Las cuento con dos dedos.

El resto, unas veces porque son estúpidos, otras porque me son indiferentes y otras porque no se merecen aguantar mis malas contestaciones, prefiero mantenerme alejada.

Cada día me vuelvo más desconfiada y no me gusta. Me retraigo con mucha facilidad.

Ahora mismo estaba pensando en los satisfactorio que sería cargarme el portátil que estoy usando para escribir (y me han prestado).

No sé si tomarme otra infusión tranquilizante que no me hará nada, despellejarme los nudillos contra la pared o gritarle al primero que me mire. Pero tengo que hacer algo.

Ojalá existiera el Club de la lucha.

¿Mande?

5, sep

Viendo las noticias, la presentadora ha dicho:

…y van a bajar los sueldos a los banqueros.

Y por un instante, un breve instante, me he paralizado mientras trataba de comprender el porqué de esa bajada. Si era porque los vampiros sólo pueden trabajar de noche y eso les limita o por un tema de prejuicios contra ellos.

Antes de poder indignarme ya he caído en que no hay vampiros (que se sepa) y que probablemente habrían dicho otra cosa.

Pero bueno, confundir “banquero” con “vampiro” no es tan descabellado.

Búsquedas

2, sep

Tengo entendido que un post así es un clásico, yo es la primera vez que lo hago (creo). Pero es que tengo guardadas unas cuantas que me llamaron bastante la antención.

La gente encuentra mi blog buscando en Google cosas como:

- Aladdin y Jasmine follando

Sin comentarios.

- Como decirle al chico que me gusta que deje el wow

LOL

- Como ligar con una chica en el wow

Asume ya que, probablemente, NO es una chica…

- Sexo en el wow

Compraos una muñeca hinchable y le ponéis la cara de Sylvanas -.-U

- Prostitutas.

Ehmm…

- Cómo empezar a prostituirse

O_O

- Quiero prostituirme.

Pero…

- Me prostituyo

Vaaaale, escribí un post que se titulaba así. ¡Pero no iba en serio!

- Follar en la bañera

¿Alguien me encuentra buscando algo que no esté relacionado con el sexo? ¿Y qué información concreta necesitaba este o esta? ¿Hay formas predefinidas en Internet para hacerlo según la forma de la bañera o la temperatura del agua?

- Como declararte a tu chica por Internet

Uhm, mira, un romántico… Pero si ya es tu chica ¿qué tienes que declarar?

- Racistas de mierda

Escribí un post en el que dejaba a mi familia en muy buen lugar… para variar.

pero procura una sensación tan parecida que se necesita a un especialista para verificar la diferencia."

Siempre me ha gustado esa cita de Wilde. Y pensaba que era cierta, hasta cierto punto. Todo es mucho más fácil con dinero.
Estudiar dónde quieres no es un problema, puedes viajar, gastarte 30 euros en un libro sin pestañear, salir a cenar, pagar un buen médico…

Y todo eso contribuye al bienestar de una, aunque ver un billetazo no te provoque el éxtasis (bueno, conozco alguna que según la cantidad puede sufrir un orgasmo).

He pasado por las dos cosas: tener dinero y no tenerlo. Me crié sin mucho dinero, sin caprichos, sin teléfono fijo ni televisión, viviendo en pisos diminutos de alquiler, sin gastarme dinero en chuches y sin pedirle a mi madre que me pagara clases de violín (me gustaba, qué pasa, salí con gustos caros).
Mis juguetes eran los que me regalaban familiares o amigos. Mi madre llegó a tener tres empleos a la vez, por lo que estaba casi siempre sola.
Recuerdo que para hacerme la comida en el hornillo viejo de mi abuelo, tenía que subirme a un taburete. En una ocasión, y debido a mi torpeza (lo admito, dicen que soy patosa con razón), me eché encima un montón de aceite hirviendo y tuve que recurrir a los vecinos (con la vergüenza que me daba) para que me ayudaran. Dolía demasiado despegarse la ropa. Me ayudaron como siempre encantados. La cosa no era tan horrible como parecía. Agua fría, pomada y sólo me quedaron algunas manchas en la piel que desaparecieron al poco tiempo. Era un matrimonio sin hijos que ahora pienso que no podían tenerlos o andaban buscando un bebé, con el instinto maternal disparado.
Me dieron un yogur.
Su casa era completamente diferente a la mía. Todas las comodidades de la época, cuadros con marcos dorados, muebles blancos…

Que conste que no pasaba hambre ni nada de eso. Pero había bastantes limitaciones.

Y luego vino la abundancia. No una abundancia tipo yate, o sea. Pero sí como para salir a cenar cuando quisiera, vivir en una de esas casas que se veían en Médico de familia y pagar una escuela privada.
Bueno, he de decir que pasar de 30m cuadrados para cuatro personas a una casa con dos plantas y una terraza enorme es… desconcertante. Hay muchos ruidos por todas partes. Las primeras noches no podía dormir bien. Era como dormir al aire libre. Que sí, que molaba pero Lara (mi perra) y yo no nos separábamos. Había muchas cosas raras rondando.

Y si bien ahora había mil comodidades, las cosas se estaban poniendo feas en otros sentidos. Cuando tienes dinero, tienes miedo a perderlo y se hacen estupideces para asegurarse de que no sea así.
Y a mí, la verdad, me agobiaban esas estupideces. Al igual que la actitud.
Una persona que estuvo en diversas organizaciones ayudando a inmigrantes, ahora se dedicaba a ponerlos a parir y agarrarse el bolso si pasaba cerca de uno. Cuando había poco dinero, donábamos de cuando en cuando a alguna ONG. Ahora que había de sobra, no se soltaba un duro.

[…]

Y como vino, se fue. No es que tengamos que volver a un piso de 30m (bueno, yo sí). Pero las cosas vuelven a ser complicadas respecto al dinero.
Y esos que eran tan amigos, (qué digo amigos... ¡familia!) ahora desaparecen junto con la pasta.
Y yo me siento mejor. Ahora parece que todo vuelve a estar en su sitio (casi).
Sin ese humo que te nubla los sentidos y te convierte en lo que se supone que odias.

¿Cómo se cose un botón? ¿Uso la batidora para hacer un batido? ¿Cuál es la mejor forma de preparar un centro de flores? ¿Cómo funciona un microondas?

Esas grandes dudas de las mujeres ya nos son resueltas en un curso práctico. Un curso que las madres deben enseñar a sus hijas. No vaya a ser que vayamos por la vida sin saber cocinar, limpiar o buscar una palabra en el diccionario.

Atención al temario que encontré en éste blog, ya que la página web oficial está en revisión.

Lo peor es que, por lo visto, recibían dinero de la Junta de Andalucía.

Manda webs.

(Este post llega un poco tarde, pero es que se me había olvidado. Yo me enteré de casualidad de la existencia de la web.)